Bacarrá. Óscar Urra


Madrid tiene en Cabria a su propio detective. Cabria ha entendido su ciudad mejor que otros lo han hecho: Madrid no existe, porque es una suma de barrios

    

Cierra Urra con Bacarrá la trilogía  –tres novelas independientes que el lector puede leer en el orden que prefiera–  protagonizada por el detective Julio Cabria. Sigue Cabria empeñado en trazar su destino de la forma más tortuosa posible mientras hace como que estudia la jugada. Entre náufragos de la noche madrileña y entre humos chandlerianos, un detective enamorado –a falta de otro objeto de deseo– del siglo XVIII desgrana moralidad y buenas intenciones entre peleas, persecuciones, atropellos, policías corruptos y dementes, maletines recuperados, jugadoras de póker que no lo son y curas visionarios, siempre cargado de una Glock en su bolsillo.

los chinos de segunda generación
 cantan el rap de la cabra

Meléndez y Subirats son familiares para nosotros. Meléndez, el policía quijotesco cuya locura se define ya como barbarie, sigue empeñado en encontrar  el macguffiano maletín que perdió; Cabria le ayudará para vengar la muerte de su hermano y por que su conciencia le dice que en Madrid se viviría bastante mejor sin tramas corruptas y si las limusinas funcionaran como vacías apariciones en la noche más que como transporte de prebostes de la política y el crimen organizado; que las aguas del Retiro serían más limpias si en su superficie no aparecieran flotando guardaespaldas universitarios y difuntos; y si el crimen organizado fuera sólo eso y no parte de la política, la banca y la empresa, empeñadas en demostrarnos que los defensores del mercado no creen en el mercado cuando se trata de asegurar sus propias ganancias: Aggg!  el mercado,  el salario, la justicia… ¡Esas son cosas de pringados!  

Madrid tiene a Cabria como otras ciudades tienen sus propios detectives, pero Cabria ha entendido su ciudad mejor que otros lo han hecho y de vez en cuando nos recuerda que  Madrid no existe, que Madrid es una suma de barrios y que es en los barrios donde se respira mejor porque es el lugar donde los chinos de segunda generación cantan el rap de la cabra.

Utiliza Urra en su novela una estructura de montaje cinematográfico, eligiendo los  fragmentos más significativos de una trama para lectores atentos, y un lenguaje creativo y afortunado para amantes de la música del idioma. Y aunque escribir bien, por increíble que parezca, no siempre es bien recibido por los aficionados a lo negro, si el estilo es la forma de andar, qué bien anda Urra, Carlos Salem dixit. 

Salto de página, 2011
APRIVATIVA
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