Nuevas leyendas aragonesas. VVAA


Seis eran seis y todos eran buenos, todos aceptaron el reto de crear una leyenda de nuevo cuño, imaginación o certeza

El placer de los escalofríos

Amparados por un magnífico y esclarecedor prólogo de Chema Lera, la inquieta editorial aragonesa Mira editores convoca en Nuevas leyendas aragonesas a seis primeros espadas (O. Bribián, D. Jasso, R. Malo, F. Moreno, J.M. Tamparillas y J.Á. Laguna Edroso), para que transformen, recreen y rehagan la realidad con el único propósito de ofrecer una gavilla de narraciones que desvelen (y compartan) al lector seis miradas, imaginarias e imaginadas, sobre su tierra aragonesa.

estas Nuevas leyendas es un libro para apreciar, recomendar, conservar y releer

Óscar Bribián abre el fuego con la La Leyenda de Escriche donde aborda ambientado con rigor y sobriedad en un episodio la Guerra Civil con severa y cuidada prosa, el mito de la Bestia incontrolada e incontrolable, inexplicada e inexplicable, que pace por hendiduras y recovecos, aceptados sin cuestión.

David Jasso, a continuación, ofrece Hijos de Hielo, un cuento largo acribillado de tensión sofocante que desgrana, con minucia plausible y henryjamesiana , las desventuras de unos fantasmas aherrojados en una casa abandonada, antes de conceder el testigo a Roberto Malo quien no sería él si no ejerciese su singular marca de la casa -utilizando la cotidianeidad y el absurdo a la vez- para relatar y malear (disculpen el chiste fácil) en El rayo rojo un encuentro extraterrestre tan delirado y encantador como inimitable y convincente.

Al excepcional narrador Fermín Moreno le debió parecer poco la propuesta de la editorial y aprovecha para complicarse la vida para -en las apenas 35 páginas que abarca Señor del Moncayo- fundir, sin que asomen las costuras ¡cuatro! hilos argumentales (que recogen desde leyendas rurales a ecos de La Parada de los Monstruos y La Isla del Dr Moreau)  y moldear un relato tan extraordinario como bien construido: oficio e inspiración ¡no es poco!

No es menos inquietante Los signos de Caín de Jose María Tamparillas, relato en que haciendo coincidir con verosimilitud los códigos del drama rural con los de la ciencia ficción, logra una reflexión (no exenta, a párrafos, de socarronería) sobre el abandono de los pueblos de las comarcas rurales.

Y, hablando de tours de forcé, no es menor el que acomete Juan Ángel Laguna Edroso cuando en Tierra de brujas y endemoniados reúne en el ambiente asfixiante de una casa solariega los clásicos mitos de brujas, endemoniados y aparecidos en una escena contemporánea en la que no solo nada chirría sino que en las apenas 35 páginas de su narración todo resulta tan convincente como inquietante.

Mucho temo que estas Nuevas leyendas aragonesas es un libro excepcional: de esos que se tienen para apreciar, recomendar, conservar y releer, cada vez que el lector se quiera conceder el placer de excepcionales escalofríos.

Mira editores, 2011

Luis de Luis 
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