El Invierno de Frankie Machine. Don Winslow


En un momento dado de la novela, el viejo gangster Frankie Machine, su protagonista, se pregunta como hablarían y se comportarían los miembros de la mafia antes de El Padrino

Todos contra uno

De hecho, si no llega a ser por las 2/3 partes de la trilogía de Coppola (la tercera es un zurullo) y el Uno de los Nuestros en el Casino de Martin Scorcese, ni los mafiosos tendrían frases perfectas que repetir, asesinatos creativos que representar, venganzas truculentas que perpetrar y, lo que es más grave, cojonudas recetas de pasta que guisar; ni los autores, ficciones para plagiar (digoooo, para inspirarse); ni lo lectores tendríamos novelas que nos contasen historias de los mafiosos que hemos llegado a adorar gracias a los Titos Francis y Martin.

frases perfectas, asesinatos creativos,
 venganzas truculentas...

Pues no otra cosa es El Invierno de Frankie Machine de Don Winslow, si no la narración de la vendetta solitaria de un ex-secuaz de la Mafia (el Frankie Machine del título) contra los antiguos compañeros que le han ido haciendo la envolvente a lo largo de los años.

El Invierno de Frankie Machine es una trepidante, profesional y eficaz narración de un todos contra uno (ya se sabe, mierda para cada uno) abarrotada de frases perfectas para repetir, asesinatos creativos para regodearnos, venganzas truculentas que imaginar y, lo que es más mejor, cojonudas recetas de pasta que guisar.

Pues eso, una historia de la Mafia de toda la vida: la buena, la que profesa la fe irrenunciable en San Vito (Corleone); la Mafia en la que todos sus esbirros tienen la cara de Joe Pesci, el desconcierto de Ray Liotta, la altivez de Al Pacino y la media sonrisa de Robert de Niro.

Así que Don Winslow se ha molestado (y mucho) en no andarse por las ramas y ofrecer a la afición, a su editor y a su cuenta corriente, una novela de la Mafia de toda la vida: cuajada con todos esos tópicos tradicionales y archisabidos lugares comunes que tanto nos gustan, con los que tanto nos recreamos de siempre, con los que hemos crecido y con los que todas las partes implicadas en la edición, venta y consumo de un libro disfrutamos y hacemos negocio; y es que, al fin y al cabo, en eso consiste la Cosa Nostra.

Martínez Roca, 2010

Luis de Luis
Publicar un comentario en la entrada