Asesinato en el Club Nudista. Roberto Malo

Y, mira tú por donde, va Roberto Malo y añade un nuevo lugar al Mondo Malo, esa región fantaseada y en constante (re)creación, siempre a expensas del antojo, inspiración y capricho de su autor

Toma flan, Danone!

A esa geografía en constante (re)imaginación, se añade Asesinato en el Club Nudista una crónica afectuosa y delirada de las andanzas de Luis Gómez, un asesino profesional a quien un marido agraviado le concede ese caso soñado por cualquier hijo de vecino, a saber: arrumbar, marchamar y facturar, desde el Más acá a el Más Allá, a una wenorra de la de Dios que tiene a bien pacer en un hotel de ti@s que, por sus salones, corredores y pasillos: suben y bajan, saltan y brincan, in puribus naturalibus (es decir, en lo que viene siendo, en pelota picada).

 Y así, evitando las posibilidades que el argumento le concede de pergeñar una gañanada cuajada de groserías y majada de ordinarieces, va Roberto Malo (sabiamente escoltado por las adecuadas ilustraciones lineaclarescas de Abraham Pérez) y ofrece –utilizando el formato de guión de cómic– un cruce de géneros tan imposible en nuestro mundo, tan habitual en el suyo, entre, para que se hagan una idea, una comedia de Lubitsch y un noir de Hawks y, claro que sale indemne del reto, como una rosa, de hecho, y ofrece un policial bienhumorado, contenidamente irónico e inexcusablemente disfrutable.

Y, al fin y al cabo, ¿qué le va a hacer? No le queda más remedio; es la marca de la casa.

Ya va una más. Bien hecho.

Ahora a por la siguiente Roberto, que ya estás tardando.




Ediciones Nalvay, 2011
Compra en Estudio en Escarlata


Luis de Luis


     

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