La sopa de Dios. Gregorio Casamayor

Puro Inserso noir: las pulsiones, las mezquindades, el día a día, las miserias y las ínfimas alegrías de un grupo de personajes pertenecientes a eso que, piadosamente, se llama “Tercera Edad”

A la sopa boba, mola

Y sí, están por ahí, entre nosotros. Procuran no hacer ruido, no hacerse notar, se esconden y se agazapan. No les conviene ser vistos. Y no, no son vampiros, fantasmas, ángeles o zombis, aunque tengan mucho de muertos vivientes. Aunque no les queramos ni mirar (no son, claro, una vista agradable)... están ahí, son todas esas personas que pululan, deambulan y discurren por ese limbo que se extiende desde la jubilación hasta la muerte o el geriátrico, en el que se ingresa una vez se deja de recibir una nómina, está pagada la hipoteca y ya no se es carnaza para la publicidad.

Fede Cortés: cruce perfecto entre un jubileta 
de Delibes y un asesino de Jim Thompson


Gregorio Casamayor escoge narrar ese aparentemente desdeñable material en su primera novela, La sopa de Dios. La novela es la larga confesión en primera persona, desde la cárcel, de Fede Cortés, un sexagenario que (re)cuenta su vida como “viejo” que ha conseguido evadirse de la mendicidad y conseguir una suerte de adaptación, refugiándose en la vida cotidiana de un barrio. Con una prosa esmerada que busca (y encuentra) la sinceridad coloquial (sin caer en el cheli o en la banalidad) se narran las pulsiones, las mezquindades, el día a día, las miserias y las ínfimas alegrías de un grupo de personajes pertenecientes a eso que, piadosamente, se llama “Tercera Edad”.



Sin caer en maniqueísmos, buenismos o moralinas, y utilizando la voz de Fede Cortés (un cruce verosímil entre un jubileta de Miguel Delibes y un psicópata de Jim Thompson), Casamayor consigue –apoyándose en una trama criminal generada a partir de un intento de chantaje al protagonista– un retrato exacto, preciso y desolador de la realidad de la vejez. Durísima novela por veraz y cercana: Novela Negra con solera. Puro Inserso noir.  

¡Chapeau!


Acantilado, 2009



Luis de Luis
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