El hombre que mató a Durruti. Pedro de Paz

La muerte del héroe se analiza a fondo, descartando lo posible y lo probable, hasta aceptar lo imposible como única opción. Pedro de Paz no da la espalda a la verdad, pero prefiere alimentar la leyenda

Entre la verdad histórica
y las hipótesis
El título de la novela no es casual, obviamente, y, en este caso, tampoco se queda en el mero homenaje a la extraordinaria película de John Ford. De alguna manera, Pedro de Paz demuestra la inquietud del periodista que se propone indagar la verdad sobre la que se construyó el mito de El Hombre que mató a Liberty Valance para desnudar la leyenda de Buenaventura Durruti.
De Paz construye su novela sobre una, en principio, anodina acción (la recriminación a unos milicianos ociosos en el frente madrileño en los inicios de la Guerra Civil), que desencadenó una cadena de acontecimientos, que culminó con un balazo inesperado, absurdo y fatal, que acabó para siempre con la vida del otrora invencible héroe anarquista.   
Convencido de que la Historia no está escrita, y, después de una exhaustiva investigación (documentada en un ensayo que completa a la novela), Pedro de Paz estructura su novela sobre la base de una serie de interrogatorios en los que –sin perder de vista ni el rigor de los datos ni el respeto al lector– aparecen todas las personas que tuvieron que ver con los hechos para ser entrevistados por los militares Fernández Duran y Alcázar (trasuntos queridos y buscados de Sherlock Holmes y el Dr. Watson). 
El autor asume el nada fácil reto y narra las conversaciones entre los personajes con extraordinaria habilidad y pericia, administrando sus materiales, y buscando siempre el equilibrio necesario entre la naturalidad en los diálogos, el desarrollo de una intriga, la atención a la verdad histórica y las hipótesis plausibles.
Como en El Hombre que mató a Liberty Balance, la muerte del héroe se analiza desde todas las vertientes posibles, descartando, a la mejor manera holmesiana, lo posible y lo probable, hasta aceptar lo imposible como única y válida opción. Y también, como en El Hombre que mató a Liberty Valance, llega un momento en que se debe escoger entre contar la verdad o imprimir la leyenda. Pedro de Paz elige esto último, claro está, y da forma a la leyenda en esta extraordinaria, erudita y fascinante novela.

Aladena, 2010

Luis de Luis
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