Hasta siempre, Chabrol

Ha fallecido el cineasta francés Claude Chabrol a los 80 años de edad., el domingo, 12 de septiembre de 2010. No hay mal que por bien no venga: quizás algún canal de televisión desempolve sus mejores obras, pequeños clásicos del cine negro europeo como El carnicero, El grito de la lechuza, Gracias por el chocolate, La flor del mal o La ceremonia.
¿En qué piensas, chaval?
Al igual que Simenon, Chabrol era un gran humanista, que además consideraba el crimen como algo muy humano

Hay cineastas para minorías, y cineastas como Chabrol, para minorías enfrentadas. Gente que no termina de encontrar su público. Durante muchos años, parecía que todos le tuvieran que echar algo en cara. En tiempos de nouvelle vague y sesentayochismo le tachaban de burgués por no mostrar a las claras un compromiso ideológico. Él daba más importancia a sus personajes, les dejaba respirar y casi los sorprendía en momentos de intimidad. No hablaban de Marx, ni del Estado del Bienestar, sino de lo que habla cualquiera mientras pasea, come o toma una copa con los amigos.
Otros no le perdonaron su ritmo imparable: dirigió bastante más de medio centenar de películas, ya fuera para la gran pantalla o televisión, en cosa de 50 años. Quizás consideraban que era un vendido a la industria, curiosamente cuando él trabajaba en familia -mujer e hijos encargados de aspectos técnicos-, y con presupuestos irrisorios.
Y con la pérdida de Chabrol tenemos un legado que se salda con unas cuantas obras maestras, mucha medianía y también bastantes bodrios. Pero que mostraban una mirada personal al mundo del crimen, desprovista de sensacionalismos y truculencias. Para entendernos: La ceremonia es la película que Michael Haneke (Funny Games) hubiese querido rodar, y nunca ha podido por su macarrismo petulante, su falta de "saber estar".
Al igual que Simenon, Chabrol era un gran humanista, que además consideraba el crimen como algo muy humano. Nada de conceptos rancios como "mente criminal". Nada de psicópatas superdotados enamorados de ciudades europeas... Al negar la mitomanía tan asociada a los asesinos, el autor de El carnicero nos mostró en más de una ocasión el día a día de un asesino.

David G. Panadero
Publicar un comentario en la entrada