El Xangó de Baker Street. Jô Soares


Holmes en un fresco de Brasil.
Es más que revelador que en la extensa bibliografía (más de cuatro páginas) con que finaliza el Xangó de Baker Street, sólo figuren dos referencias a la obra sherlockiana: el inevitable Baring Gould y, claro, el Canon… y aún así, mucho me parece.
Creo que la intención del exitoso comediante y dramaturgo Jô Soares al escribir, allá por 1995, su primera novela fue ofrecer un fresco del Brasil de las postrimerías del siglo XIX utilizando a SH como vehiculo y justificación para vertebrar el argumento, servir de contrapunto a la, digamos, idiosincrasia brasileña y ¿por qué no? llamar la atención sobre sí misma.
Así, utilizando como excusa argumental la llegada a Brasil del detective consultor para ayudar en la persecución de un asesino de mujeres el autor aprovecha para recorrer los ambientes, lugares y personajes del Río del reinado de Pedro I, subiendo a las palacios, bajando a las cabañas… Holmes -acompañado por un perennemente irritado Watson- conocerá a poetas, nobles, artistas, santeros, bohemios y buscavidas varios quienes en mayor o menor medida colaborarán en la investigación.
Cabe advertir que el Holmes que nos presenta Soares está, por decirlo taurinamente, fuera de cacho. Sus impecablemente erróneas deducciones, sus inoportunas exhibiciones de flema, su -en definitiva- habilísima utilización, con desparpajo y afecto, como recurso cómico le harán irreconocible para holmesianos estrictos y, les resultará molesta esta lectura.
Y sería una pena. Por una vez, convendría dejarse llevar por este delicioso y bien documentado sainete narrado con amenidad y alegre pereza digna de la mejor bossa y disfrutar de las andanzas del detective a quien le da tiempo a probar el amor sensual, catar (literalmente) la capoeira, coquetear con la santería, padecer y disfrutar las comida especiadas, reemplazar la cocaína con la mejor maría y, como legado eterno al pueblo brasileño, inventar la receta de la genuina caipiriña
Y, aunque solo fuera esto ultimo, ya valdría la pena enterarse de las andanzas del detective durante su estancia en Brasil.

Editorial Siruela,1996
Compra en Estudio en Escarlata
 Luis de Luis
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