Engaño. Karin Alvtegen

El mito del amor eterno, confrontado con un desenlace amargo, trágico y cruelmente irónico


Cosas de la vida en pareja

Los cuentos de hadas nacieron en época lejana y ajena a la virulenta mojigatería actual, con un propósito moral y educativo para el que sus autores no escatimaron la narración de horrores, miserias y mezquindades que demostraran a los infantes lectores la enorme dureza de la vida.


de la aventura extramatrimonial
 a la obsesión

Gradualmente, el tiempo y el éxito de tales relatos obligaron a tunearlos, rebajando su inclemencia, introduciendo amores idílicos que justificasen las penurias de los protagonistas y, lo que es aún peor, a finalizarlos con la tradicional y familiar coletilla “fueron felices y comieron perdices” que garantizase, mediante la promesa de una espléndida y resplandeciente vida matrimonial y familiar, la Felicidad Eterna.

Tengo para mí que nunca los cuentos infantiles fueron tan crueles, al prometer a crédulos, incautos e ingenuos la quimera del Amor Eterno y el Éxtasis Conyugal.

Afortunadamente, al común de los mortales esas cosas se nos pasan a golpe de rutina, y más tarde o temprano acabamos por aceptar que El Amor de Nuestra Vida no fue más que un más o menos saludable encoñamiento, y que el matrimonio tiene mucho de prueba de resistencia, carrera de obstáculos y gymkhana psicológico-emocional, que se solventa con mucha paciencia budista.

Ahora bien ... ¿y si esto no funciona?

Tal es la pregunta que impulsa el argumento Engaño de la autora sueca Karin Avtegen: Eva, una superwoman que ha crecido, honrando y alimentando el Mito de la Familia Perfecta, ha logrado reunir el kit completo (hijo, marido, casa), con su variedad de roles (hija, mamá, esposa) desempeñados con precisión escandinava, sazonados con unos apropiados pelines de culpabilidad y estrés tan propios de la época actual. El gradual descubrimiento de indicios que prueban que su flamante marido puede tener una aventura extramatrimonial derivan en una progresiva y absorbente obsesión que le lleva a autoanalizarse, culparse y, en última instancia, a defender no ya su matrimonio sino su adorado e inmaculado Mito, sin el que carecería de justificación.

Durante el desarrollo de su venganza contra la amante de su marido, se cruza con Jonás, un joven obsesionado con perpetuar, a su vez, el Mito del Amor Eterno con fanatismo y una obsesión aún mayor que la de Eva. El desenlace que responde a la pregunta citada será, claro, amargo, trágico y cruelmente irónico.

Novela de obvia escuela highsmithiana, aunque dadas las tendencias del policial sueco sea inevitable e innecesariamente prolija, y en exceso psicologista, no deja de ser una sólida narración que, de haber caído en las zarpas de un, pongamos por caso, James McCain sería, mucho me temo, una joya.



Roca Editorial, 2008
Compra en Estudio en Escarlata
Luis de Luis

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