El sindicato de Policía Yiddish



El sindicato de Policía Yiddish es, claro, fallida y estimable por las mismas razones: por ambiciosa y por descabalada, por arriesgada y por insensata, por sincera y nada complaciente...

La fórmula de la literatura de Michael Chabon viene a ser un extraño híbrido que funde, sin complejos o reparos, los mitos de la cultura y la historia hebrea para crear una suerte de parábolas desmesuradas con las que intenta explicar los mitos que con/de/informan la idiosincrasia del pueblo judío.
Así, en su exitosa Las increíbles aventuras de Kavalier y Clay (2000) fundía la secular leyenda del Golem con el no menos legendario pereginar y, en cierto sentido, colonización judía de Manhattan, encarnada en dos autores de comics (los citados Kavalier y Clay) transuntos de los no menos míticos Stan Lee y Jack Kirby, o en la extraordinaria y triste La Solución Final (2004) donde, aprovechando la figura de Sherlock Holmes anciano, consigue una melancólica, sobria y contenida reflexión sobre las incurables heridas infligidas por el Holocausto.
Visto así y, ahora que me fijo, El sindicato de Policía Yiddish (2007) era inevitable. En esta enorme novela Chabon se plantea su reto más ambicioso y exigente: la narración (utilizando la ucronía) de la creación de una comunidad judía en Alaska, nacida en los años 40 por el tiempo limitado de cinco décadas, a la espera de que la Reversión del territorio a los Estados Unidos les conceda un lugar en el planeta.
Utilizando como esqueleto del argumento una trama policíaca que le sirve para recorrer y rastrear la sociedad judaico–india de su invención (que el autor recrea y concibe desde en sus instituciones, costumbres hasta en su lenguaje) y utiliza para reflexionar sobre la vigencia o no de las políticas israelíes, la relaciones del pueblo judío con etnias y naciones, la manipulación de las masas, la utilidad de los mitos y la llegada del Mesías(¡!!).
El sindicato de Policía Yiddish es, claro, fallida y estimable por las mismas razones: por ambiciosa y por descabalada, por arriesgada y por insensata, por sincera y nada complaciente... es innegablemente conflicitiva, difícil y errónea... y sincera: una valiosa y desacertada novela.

Mondadori, 2008
Luis de Luis
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