El Club Filosófico de los Domingos. Alexander Mac Call Smith

Isabel Dalhousie ni siquiera puede ir al baño sin ensartar graves máximas, paradojas y pensamientos filosóficos sobre, pongamos, la textura del alma o la densidad del espíritu, y lo hace con la misma facilidad con la que Sancho Panza enhebraba refranes y consejas endiabladas, con la diferencia de que este último rebosaba socarronería, claridad y sensatez

Una dosis de cultura didáctica

Si se trataba de que la novela gire en torno a un personaje femenino detective amateur, chinche y adorable, una especie de Miss Marple; pues hombre, desde ese punto de vista, la novela no funciona. Isabel Dalhousie, la protagonista del El Club Filosófico de los Domingos, una millonaria cuarentona que combate el aburrimiento deduciendo donde no le llaman y siendo anfitriona de tertulias filosóficas, ni siquiera es cargante o irritante, simplemente aburre.

Si se trataba de incluir una razonable dosis de esa cultura didáctica, simploide y pret a porter que tanto gusta a los lectores para sentir que mientras leen se educan y amortizan la pastizara que cuesta un libro; pues hombre, desde ese punto de vista, la novela no funciona. Isabel Dalhousie ni siquiera puede ir al baño sin ensartar graves máximas, paradojas y pensamientos filosóficos sobre, pongamos, la textura del alma o la densidad del espíritu, y lo hace con la misma facilidad con la que Sancho Panza enhebraba refranes y consejas endiabladas, con la diferencia de que este último rebosaba socarronería, claridad y sensatez y, mucho me temo, que la remilgada escocesa ni lo uno, ni lo otro, ni lo de más allá.


Si se trataba de hacer una suerte de chic lit para demostrar cómo navega la mujer libre, independiente y autosuficiente, por la cruel sociedad occidental que la acribilla con dramas bridgetjonesianos solo por haber pasado de los cuarenta, pues hombre, desde ese punto de vista, la novela no funciona ya que el lector encontrará difícil identificarse con los padecimientos de una pija millionaria a quien dejó, años ha, su novio y dejándola convertida en una ursilina quejita, resabiada y con un rijo latente y frustrado por el novio de su sobrina.


Si se trataba de cuajarlo todo con un argumento criminal que recorriese distintos ámbitos de la juventud escocesa; pues hombre, desde ese punto de vista, la novela no funciona; tampoco es que a un best seller tolerado para todos los público deba ser un Historias del Kronen pero de ahí a pensar que los dramas de una panda de pijos malcriados (de los que uno casca –afortunadamente- al inicio de la novela convirtiéndose en el “motor” de la trama) que se nutren de delicatessen y zozobran con arias de óperas y delicadas puestas de sol pueda interesar a alguien...


En fin, que si se trataba de hacer un best seller y forrarse, pues hombre, desde ese punto de vista, la novela SI funciona. Su autor Alexander Mac Call Smith vende sus libros por millones y, ya digo, visto así nada que objetar. Al contrario: ¡Un librazo!
 
Roca editorial, 2004
Compra en Estudio en Escarlata


Luis de Luis


   

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