El tiempo entre costuras. María Dueñas

Novela recomendable, fácil de leer, sin más pretensiones que la de entretener y trasladar al lector a un mundo de intrigas en una época clave en la historia de nuestro país, contada desde una perspectiva poco usual


Novela romántica, viajera, de suspense...


Hace dos meses terminé de leer este libro que comencé con escepticismo y que concluí con un agradable sabor de boca, no sólo por lo sorprendente y fresco del estilo de su novel autora, la manchega María Dueñas, sino también por la estructura de la propia novela.

Si ya es difícil concebir una novela de un género determinado, dándole a la misma sus rasgos y elementos comunes, más complejo sin duda es escribir una novela que englobe en sus páginas más de un género. Esto es lo que se consigue en este libro mezcla de novela romántica, viajes, tramas de espionaje, novela histórica, suspense…

El estilo es ágil y cuidado, aunque en ocasiones tiene bruscos cambios de ritmo que hacen que se pierda algo de velocidad en la acción, debido sobre todo al abuso de los “flashback” mentales de la protagonista, que tal vez obedezcan a motivos ajenos a la propia concepción de la historia y que no sean un mero recurso estilístico, que a su vez provoca que la novela sea algo extensa, para mí uno de sus mayores inconvenientes. Volviendo al estilo, es un libro que sin buscarlo, y dada su temática inicial, está más orientado a un público femenino, si bien tiene la virtud de ser capaz de enganchar también al lector masculino.

En cuanto al eje de la narración, el libro comienza lentamente haciendo una semblanza de lo que más tarde sucederá, dejando muy bien marcadas las pautas por las que se irá desarrollando la acción principal y aquellas secundarias que suscitan mayor interés, dejando abiertas otras muchas a lo largo de sus páginas. Los personajes se van delimitando perfectamente, muy bien ubicados en cada momento y lugar; cada uno de ellos cumple a la perfección el papel para el que están concebidos, ya sean personajes ficticios como los personajes históricos de los que la autora se vale para su fin. Mediada la narración se desencadena la acción y provoca un continuo devenir de acontecimientos que poco a poco van aunándose para desembocar en el desenlace final, un desenlace que, a mi juicio es el punto flaco de la novela, por convencional, previsible y tal vez poco elaborado. El epílogo final, si bien puede ayudar a aclarar algunos aspectos de lo narrado, creo que sólo cumple esa función en el caso de las notas relativas a los personajes históricos que dan al lector algunos datos de interés históricos, si bien, los relativos al resto de personajes considero están fuera de lugar, y tal vez deberían haberse omitido o bien haberse señalado en el propio final del libro. Como nota original a este epílogo se podría decir que deja abierto el desenlace a varias vías, y que el lector puede interpretarlo o cerrarlo como considere oportuno.

En conclusión, una novela recomendable, fácil de leer, sin más pretensiones que la de entretener y trasladar al lector a un mundo de intrigas en una época clave de la historia de nuestro país, contada desde una perspectiva poco usual y con unos elementos diferentes, que ofrecen al lector interés histórico y literario, y cuando menos, conseguirá que éste pase buenos ratos.

Temas de hoy, 2009 

Pedro J. Barras



   

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