No robes las flores de mi tumba

Relato ultracorto de Roberto Malo, el más -y mejor- cuentista de la banda.


Mis seres queridos me traen muchas flores, pero poco después seres anónimos roban mis flores y se las llevan a sus muertos. Por supuesto, sus muertos se dan cuenta de que las flores que les traen son robadas (llevan mi olor, mi aliento). ¿Sabrán los seres anónimos que sus muertos saben que les entregan flores robadas? Porque ¿qué se creen? ¿Qué somos tontos por estar muertos? No, no lo somos. Desde luego que no. Y tampoco nos gusta quedarnos de brazos cruzados ante hechos así. A mí, por lo menos, no me gusta. No me gusta nada. Se acerca el día de Todos los Santos... Como alguien me robe una flor, una sola flor, se va a enterar... Va a saber quién y cómo soy yo. Lo juro. Por mis vivos.
Publicar un comentario en la entrada