A pleno sol (Plein soleil, 1960)

René Clement plantea la historia de un asesinato, haciendo hincapié en sus causas y sus consecuencias, entrando en juegos de identidad. La rancia aristocracia, el mar, la locura creciente

Alain Delon, galán oscuro 
Tom Ripley llega a Europa para visitar a Philipe, un joven adinerado que gasta su fortuna alegremente. Ripley no querrá despegarse del millonario ni de su novia, y se convertirá en una presencia obsesiva.
Esta coproducción franco-italiana, que adapta la novela El talento de Mr. Ripley, de Patricia Highsmith, ensalzó a Alain Delon como galán oscuro. El inteligente y amoral personaje tiene rasgos de bon vivant.
La película integra los lugares comunes del género negro con la tradición cinematográfica europea. Con partitura de Nino Rotta, el cineasta René Clement plantea la historia de un asesinato, haciendo hincapié en sus causas y consecuencias, adentrándose en juegos de identidad entre personajes. Destaca el aire alegórico de escenarios y ambientes: la rancia aristocracia, el mar, la locura creciente... Las callejuelas de ciudades europeas, las decadentes mansiones romanas tienen un protagonismo destacado en A pleno sol.
Las relaciones entre personajes son marcadamente ambigüas: la atracción homosexual que intuimos entre Ripley y Philipe (Maurice Ronet) no pasa de la sutil insinuación. En comparación, sale perdiendo el remake yanqui, El talento de Mr. Ripley, que explicita sin pudor lo que insinúa este clásico.
La parte más interesante de la película transcurre a bordo del yate, un posible punto de partida para El cuchillo en el agua, de Polanski, rodada dos años después. La broma entre amigos se convierte en humillación cruel. La mayor de las tragedias sucede a pleno sol, y el mar será el reflejo de nuestra mala conciencia.

David G. Panadero
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